Fiat Uno Way: llamativo en la ciudad y robusto fuera del asfalto

Fiat Uno Way 1.4

Simpático y rendidor, así es este pequeño modelo de Fiat, que regresa al país para ganar un espacio en el creciente nicho de los crossover pequeños.

Por Santiago Álvarez (@santi_al91)

Tras una breve temporada de ausencia, Fiat regresó con todos los bríos a Colombia (de la mano de SK Bergé, que también representa a otras marcas de FCA) y aunque la gama por ahora es algo reducida, se espera que en los próximos meses la oferta crezca con modelos de reciente generación. Por lo pronto, el “caballito de batalla” de la casa turinesa en el país es el Uno Way, un modelo desarrollado por la filial regional en Brasil.

Este subcompacto nació originalmente en 2010 y ha sido constantemente actualizado para mantenerlo vigente a lo largo de esta década, mejorando en muchos aspectos para adaptarse a un mercado cada vez más exigente. El Uno Way también es la respuesta de la marca ante el mayor interés de los compradores por autos pequeños que también sean robustos fuera del asfalto, un nicho que en los últimos meses ha venido recibiendo la atención de varios fabricantes.

Exterior

Aunque sus líneas ya tienen varios años a cuestas, la más reciente actualización mantiene joven a este modelo, cuya simpática estampa es el resultado de ir refrescando el original concepto estético “round square” que se replica a lo largo de todo el auto. Pese a que ya no hay tantos plásticos negros en su carrocería, el toque “cross” está latente en piezas como sus robustos parachoques, los voluminosos arcos de rueda, los protectores laterales o las barras de techo.

Hay varios detalles de diseño que llaman la atención, como el anagrama “Way” repujado en los costados, el diseño de los stops (cuya cubierta es transparente) o los rines bitono de 14 pulgadas (que montan llantas en medida 175/70 R14). Como buen italiano (así sea producido en Brasil), hay que reconocer que el Fiat Uno Way tiene personalidad y más en el color Rojo Alpine de nuestro auto de prueba, creando un vistoso contraste con sus protectores plásticos.

En términos de dimensiones, está a medio camino entre un Kia X-Line y un Renault Stepway (por poner ejemplos), pues mide 3,81 metros de largo, 1,65 metros de ancho, 1,55 metros de ancho y tiene una distancia entre ejes de 2,37 metros. Sin embargo, la cota que más nos llama la atención es el despeje respecto del suelo (19 centímetros), cifra que no tiene que envidiarle a muchos SUV medianos que hemos conducido en los últimos meses.

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Interior

Pese a su tamaño exterior, el habitáculo del Uno Way no sorprende por su amplitud y resulta ser correcto a lo largo y ancho, pues las personas de 1,75 metros de estatura ya pueden sentirse algo apretadas en la parte posterior, a pesar de contar con buen espacio para la cabeza. Aunque admite a cinco pasajeros, es mejor que sean solo cuatro los ocupantes, ya que la tercera plaza de la banca central es muy incómoda y su cinturón de seguridad solamente es de dos puntos.

Por su parte, el conductor encontrará regulación en altura para el asiento, lo cual permitirá conseguir una postura idónea, aunque como es típico en los Fiat regionales se deberá ir con los brazos o las piernas un poco estirados, según como se configure el asiento. Si bien la posición de manejo es alta, se favorece por una generosa visibilidad en casi todos los ángulos (ayudan unos espejos de buen tamaño), lo cual resulta útil para su maniobrabilidad.

No podemos evitar mencionar los mandos en el timón, que no solo gestionan las funciones multimedia, sino que también nos permiten explorar en detalle el computador a bordo, el cual muestra una generosa cantidad de información sobre el auto y su funcionamiento. Sin temor a equivocarnos, diríamos que es el más completo entre los rivales directos del Fiat Uno Way y además, el que mejor visualización ofrece por el tamaño y ubicación del display.

Algo positivo es que el la calidad percibida en el habitáculo ha aumentado notoriamente frente a los Uno de hace algunos años, pues hay mayor atención en el empalme de las distintas piezas y los plásticos rígidos que dominan la cabina tienen un tacto más agradable, mientras que los diversos apliques y texturas hacen juego con el tapizado bitono. Todo ello, junto con la pantalla monocromática del radio Connect, le brinda un aspecto muy moderno.

Tratándose de un crossover, la funcionalidad es uno de los aspectos fuertes del Uno Way pues hay diversos espacios portaobjetos, así como una útil consola de techo (cuya presentación es mejorable) con un curioso espejo convexo para vigilar a los ocupantes de la banca posterior. A ello se suma un baúl de 280 litros de capacidad, la cual se puede ampliar hasta los 690 si se abate el respaldo, dividido en proporción 60/40.

En temas de equipamiento cumple con todo lo esperado para un carro de 40 millones de pesos, pues incorpora vidrios y espejos eléctricos, aire acondicionado, bloqueo central automático, conexión Bluetooth, sensores de parqueo atrás Park Sense, exploradoras, tomas de 12V, doble airbag frontal, frenos ABS con EBD, cinco apoyacabezas y cinturones de seguridad en todas las plazas, aunque no le vendría mal incluir anclajes ISOFIX o algunas ayudas electrónicas de manejo que se ofrecen como opción en Brasil.

Comportamiento y mecánica

Bajo el capó del Fiat Uno Way está presente el conocido y confiable motor 1.4 Evo de 84 hp a 5.500 rpm y 122 Nm de torque a 4.000 rpm, conectado a una caja mecánica de cinco marchas que envía toda la potencia a las ruedas delanteras. Si bien no es el propulsor más moderno de la marca (es de ocho válvulas), se mantiene vigente por exhibir un buen empuje inicial desde bajas revoluciones y una respuesta vigorosa en la parte media del tacómetro.

En el transito urbano se muestra relativamente ágil, gracias a su bajo peso (apenas 1.004 kg) y unas relaciones de caja muy cortas, que permiten rodar sin esfuerzos en la zona de las 2.000 rpm. A ello se suma un embrague de funcionamiento suave, aunque no será tan necesario cambiar de velocidad con frecuencia, pues en 5ta todavía hay un margen de aceleración adecuado y en caso de requerir más empuje, solo bastará reducir uno o dos cambios para recuperar ritmo.

En carretera es capaz de superar pendientes en 3ra si trae impulso, aunque en ese caso lo mejor será mantener el motor sobre las 3.500 rpm si también se desea hacer un sobrepaso o llevar un ritmo más alegre, pero a revoluciones muy altas ya no resulta contundente. Debido a las cortas relaciones, habrá circunstancias donde no será raro rodar en cuarta o quinta velocidad en vías donde otros autos pequeños tienen que ir en tercera.

Otro punto favorable está relacionado con su confortable marcha, pues la suave suspensión brinda buenos niveles de absorción de las irregularidades del camino, al tiempo que el generoso despeje permite rodar por caminos rurales sin ninguna queja. Si bien la dirección hidráulica permite guiarlo con precisión (aunque no sea excesivamente suave en entornos urbanos), lo mejor será mantener una conducción mesurada, pues es algo sensible a los vientos laterales y el balanceo de su carrocería es notorio al girar con rapidez en curvas.

En general, el Uno Way es muy dócil y su comportamiento está acorde con su vocación de auto familiar aventurero, aunque el aislamiento acústico podría ser objeto de una revisión, pues el sonido del motor es muy perceptible por encima de las 3.000 rpm y se suma a los ruidos producidos por las llantas y los espejos. Sin haberlo medido con total precisión, calculamos que el consumo promedio ronda los 45-50 km/galón, una cifra normal frente a sus rivales.

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Evaluación final

Un nombre histórico para Fiat se viste de crossover para convertirse en una interesante alternativa a varios city-cars (y sus derivados de enfoque “cross”), pues por un precio de $39’900.000 encontramos un versátil modelo que es cómodo para entornos urbanos y resulta ser muy capaz fuera de él, sobre todo en caminos irregulares, donde se desenvuelve con total tranquilidad.

Hay puntos por mejorar, pero  una apariencia simpática, adecuados niveles de equipamiento/ habitabilidad y un desempeño suficiente, erigen al Uno Way como una propuesta acertada para quienes aspiran a su primer auto (o quieren ampliar su garaje). En suma, resulta ser uno de los productos más equilibrados y sensatos en el nicho de los crossover de entrada.

  • Destacamos: Diseño exterior, confort de marcha, desempeño del motor/caja y robustez fuera del asfalto.
  • Podría mejorar: Insonorización, algunos terminados del interior e ítems de seguridad adicionales.

Curiosidades

  • El diseño de la llave “tipo navaja” aporta un toque de sofisticación. Nos recuerda a la que usaban los Fiat 500.
  • El retrovisor derecho tienen una función llamada ‘Tilt Down’, que inclina la luna en las maniobras de reversa para advertir las líneas del suelo con más facilidad.
  • Un detalle que muchos usuarios agradecerán: la llanta de repuesto tiene el mismo tamaño de las otras cuatro, aunque su rin no es de lujo.