Revisión periódica de las llantas, una costumbre acertada.

Realizar cinco acciones puntuales pueden hacer la diferencia ante el peligro de un accidente. Esa costumbre de abuelos y padres, de calibrar y verificar las llantas debe permanecer ya que permite tomar acciones preventivas de seguridad.

Marcas como Goodyear aconsejan, seguir cinco pasos que le dirán si sus llantas están en buen estado o necesita hacer algún mantenimiento:

1- Con la ayuda de un calibrador de aire, revise la presión del aire de todas las llantas. La presión señalada es la máxima que puede aplicarse a una llanta y nunca debe ser excedida porque puede cambiar el comportamiento de sus propiedades de adherencia. Si el neumático tiene menos de la presión recomendada, también puede fallar desgastándose más rápidamente, así que acérquese lo más pronto a una estación de servicio para poner aire.

2- Revise el desgaste. Todas las llantas están provistas de unos indicadores de desgaste llamados TWI (Tread Wear Index) que informan si el neumático ha llegado al máximo nivel de desgaste permitido. Estos permiten comprobar el grosor de banda de rodamiento que le queda al neumático y son unas pequeñas barras de caucho moldeadas a una altura de 1,6 mm. Cuando la banda de rodamiento se desgasta hasta el nivel de estas barras, debe prepararse para cambiarla.

3- Compruebe que ninguna llanta tenga protuberancias en forma de burbuja a sus costados. Tampoco deben tener desgarros o desgastes ocasionados por “morder” andenes al estacionar. De tenerlos, cámbiela inmediatamente porque ya no es segura para seguir en circulación.

4- Observe bien los bordes de las llantas. En caso de encontrar desgaste debe realizar rotación, alineación y balanceo. Si la llanta muestra un gran desgaste, debe programarse para cambiarla e igual para realizar alineación y balanceo.

5- Verifique los bordes de los rines. Sin importar que estos sean de acero o de aleación, no deben tener golpes ni hendiduras porque pueden dejar escapar el aire si llevan montadas llantas sellomáticas. En caso de descubrir deformidad, debe realizar una rectificación (proceso de destorcer el rin con maquinaria especializada para devolverle su perfecta forma circular), y luego balancearlo.

Por otra parte, se recomienda revisar también la presión del aire de la llanta de repuesto y verificar que su equipo de carretera esté completo y que todo sea funcional.

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