Expedición Distoyota Casanare 2012, una aventura para celebrar los 45 años de la marca en Colombia.

  • Luego de una convocatoria nacional, 45 clientes de DISTOYOTA viajaron a la Orinoquía colombiana, a una región en donde solo vehículos Toyota pueden llegar.

  • Fueron cuatro días de travesía para conmemorar los 45 años de Distribuidora Toyota S.A.S. “DISTOYOTA”.

Bogotá –  45 expedicionarios, clientes amantes del 4×4 de Distoyota, hicieron parte de esta experiencia después de una convocatoria nacional a La Orinoquía, una de las regiones más espectaculares del país.

Durante apróximadamente 1.100 kilómetros de recorrido, casi todos verdaderos caminos difíciles, los aventureros tuvieron en una experiencia inolvidable, que fue al motivo perfecto para celebrar los 45 años de Distoyota.

Y por supuesto, pusieron a prueba las capacidades 4×4 de los diferentes modelos Toyota que estuvieron presentes. Sus conductores vivieron y aprendieron en vivo y en directo como se usa el bajo, los bloqueos de diferencial, A-Trac, Crawl Control y Sistema Torsen.

Igualmente, fue la oportunidad para utilizar todas las herramientas necesarias en la trocha: el winche, las eslingas, los lazos, las guayas, los guantes y las medidas de seguridad que existen para estos casos.

La primera etapa del recorrido qiue partió desde Bogotá, tuvo como objetivo final llegar a Yopal, el punto de encuentro fue en la Represa de El Sisga. La ruta se hizo por Guateque y lo primero que encontraron en la vía los expedicionarios fueron los túneles que tienen lluvia en su interior.

Para muchos colombianos, este paisaje, que tiene un poco de misterio, incluso para algunos era desconocido. Es interesante pensar cómo, esos 14 túneles fueron construidos por su aspecto natural, por qué llueve al interior de ellos, brindando un panorama único e inigualable. los túnles que se cruzaron fueron: el Infierno, el Polvorín, Pozo Azul y Pluma de Agua.

Después de recorrer 250 kilómetros, la llegada en la noche fue en Yopal y los expedicionarios disfrutaron del descanso en el Hotel Los Ranchos, en donde se acondicionaron camas y sitios de dormida, así como de acampada; asimismo, la tradicional comida llanera mientras los especialistas del 4×4 adelantaban las recomendaciones para el camino. Por supuesto, también se contó con las precauciones básicas como la compañía de la Cruz Roja, un especialista en antídotos contra mordeduras de serpientes y el servicio móvil de taller, con repuestos, e ingeniería de Distoyota.

El segundo día de la travesía comprendió el recorrido entre Yopal y el hotel ecológico Juan Solito, en donde se acondicionó un sitio para acampar. Era un lugar estratégico, cerca del río Ariporo, desde donde se llega a la reserva natural Hato La Aurora en donde hay chigüiros, búhos, búfalos, caimanes, tigrillos, venados, tortugas y aves exóticas de la región.
La lluvia sorprendió a los organizadores y a los expedicionarios, quienes debieron demostrar sus conocimientos de todoterreno, cuando el piso se convirtió en una verdadera pista de barro.

Llegó entonces el momento de poner la doble tracción y, en el caso de los Toyota FJ Cruiser y las Toyota Land Cruiser 200, comercializados en exclusiva por Distoyota en Colombia, el sistema A-Trac que de manera eficaz hizo que superaran los obstáculos más agrestes de este territorio. Con ellos, se pudo ir a un ritmo más fuerte que en un 4X4 normal.

En el trayecto se recorrieron las poblaciones de La Chaparrera, Yopalosa, Paz de Ariporo, las montañas del Totumo y al llegar al kilómetro 88, la vía para el Ecolodge Juan Solito que está en el kilómetro 92 de este trayecto.

Allí se montaron las carpas para dormir esa noche, y también se inició el paso de los vehículos al otro lado del río Ariporo en planchón artesanal. Pasaron carro por carro, en una jornada que se alargó por 5 horas hasta la medianoche y al siguiente día otras 6 horas para lograr así 45 vehículos al otro lado del río.

El truco después de pasar el río, en un trecho de fango profundo, era poner el bajo y arrancar en segunda hasta el corte de inyección. Solo de esta manera, se podía navegar en el lodo y llegar a la cima en donde se parquearon los carros para recorrer la reserva.

Al siguiente día, con un sol abrasador, se inició el safari por la Reserva Natural Hato La Aurora, sitios realmente difíciles de recorrer, con senderos invisibles que hicieron probar a mas de uno, las capacidades de los Toyota.

Fácilmente, los expedicionarios vieron las grandes manadas de chigüiros, las aves de diferentes especies como garzas, Martín Pescador, garzas soldados, búfalos, iguanas y una que otra serpiente nadando en el río Ariporo.

Luego, al llegar a la Hacienda La Aurora, se tenía preparado el almuerzo con la verdadera “Mamona” que se estaba asando desde las horas de la madrugada a fuego lento, con la especial técnica llanera.

Luego de un breve descanso se inició el regreso en medio de la lluvia. Cuando todos se encontraron para ir de nuevo al planchón que llevaría los vehículos nuevamente al otro lado del rio, las condiciones lo impidieron: la noche y la lluvia que enlodó todo el terreno amenazaron en varias ocasiones que algunos vehículos cayeran al río.

Fue una travesía de alto nivel, que quedará grabada en las mentes y en los corazones de los participantes de esta gran experiencia organizada por Distoyota.

EN VIDEO: Aventura Casanare 2012 – Distoyota 45 Años.

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