Cesvi Colombia llega a 100 golpes de rampa

Con ello, los sectores asegurador, reparador y automotor, además de la comunidad en general, se benefician de más de 10 años de investigación.

El desarrollo de los países se expresa en función de los recursos que dedican a la investigación, sea en nuevas tecnologías, en asuntos que impacten la salud humana, en el aeroespacio, en la biodiversidad, en fin, en cualquiera de las ramas del conocimiento. Uno de los sectores que aporta a ese desarrollo del país  Colombia es el asegurador que, por medio de Cesvi Colombia, invierte importantes recursos para investigar cómo vienen construidos los automóviles que se venden en el país, cómo se dañan en caso de una colisión típicamente urbana y cómo deben arreglarse para retornarles sus condiciones originales, tanto estéticas como técnicas, incluyendo las de seguridad activa y pasiva.

Hace 10 años, en la sede de Cesvi a las afueras de Bogotá, se inauguró la única instalación de ensayos destructivos de la zona Andina, construida con la inversión de las principales compañías aseguradoras accionistas del ramo automotor nacional, la experiencia de Cesvimap (España) y bajo los estándares de la Asociación internacional de centros de investigación de las aseguradoras (RCAR).

Sobre ella se han golpeado 100 vehículos simulando un choque urbano según el estándar mundialmente aceptado por el RCAR, con el fin de establecer el costo y el grado de dificultad que conlleva una reparación, así como las piezas que en mayor medida se afectan en una colisión de este tipo. Toda esta información es útil a las compañías de seguros y a la comunidad, ya que luego del análisis pueden establecer un Índice de reparabilidad que permite valorar el riesgo de asegurar tal o cual modelo. Esta investigación incluye dos golpes, uno delantero y otro trasero, bajo similares condiciones:

GOLPES FRONTALES. Según las estadísticas de siniestralidad, los golpes frontales son los más comunes en accidentes de tránsito. Este ensayo se realiza a vehículos nuevos, con todos sus sistemas encendidos, a una velocidad entre 15 y 16 km/h, afectando el 40% de la parte frontal del vehículo y con una inclinación de 10 grados, ya que estadísticamente se ha comprobado que, al momento de una colisión, el conductor trata de esquivar el elemento con el cual va a impactar.

La prueba se inicia montando el vehículo en un mecanismo que lo impulsa contra una barrera fija cuyo peso es de 8,5 toneladas, y metros antes de llegar a dicha barrera, el mecanismo se desacopla del vehículo, el cual por inercia choca con ésta. Este tipo de golpe, por ser un choque inelástico, representa una colisión real entre 30 y 40 km/h.

GOLPES TRASEROS. Para las pruebas de impacto trasero, el vehículo por estudiar se ubica detenido, sin ningún tipo de freno o apoyo adicional, y es colisionado mediante una barrera móvil que también lo impacta sobre el 40% de la superficie trasera. La barrera móvil es una estructura rodante normalizada de 1.400 kilogramos de peso, la cual se activa mediante control remoto y es montada en el mismo riel donde se desplaza el vehículo para los golpes frontales.

El informe ICRV relaciona los costos de reparación de un daño típico trasero y delantero obtenidos en la rampa de Cesvi Colombia. Los resultados son equiparables entre los centros de investigación agrupados en el RCAR y establecen escenarios de comparación para un vehículo en diferentes mercados.  El índice es una escala de 0 a 5 rombos, en donde 0 es la calificación más baja y 5 la más alta posible. Los rangos de calificación aumentan o disminuyen en cantidades de media unidad (0,5), en donde el rombo amarillo representa una unidad y el gris media. Una calificación de cinco rombos representa el más económico costo de reparación respecto del valor comercial del vehículo, mientras que medio rombo indica el más oneroso.

Los resultados de estos ensayos destructivos de todos los centros asociados al RCAR contribuyen a la Guía de diseño y reparabilidad que es un documento que establece las buenas prácticas en diseño vehícular con el fin de reducir los costos de reparación. Contempla la incorporación de estructuras de absorción de energía con la finalidad de mitigar el impacto y daños de las colisiones a baja velocidad.

    Impactos por doquier

En virtud de los hallazgos de esta investigación, el sector asegurador se beneficia con información que les permite a las compañías aseguradoras ajustar o estimar sus tasas para el cálculo de las pólizas de seguros en los amparos de daños, al identificar los costos asociados de reparación del golpe delantero y trasero, simulando las condiciones de evento típico en las vías.

Además les sirve para identificar las piezas afectadas en los ensayos, sus valores de adquisición y participación en el costo de reparación para los daños delanteros y traseros; y da luces en la identificación de los aspectos relevantes en los vehículos estudiados, como procesos, repuestos, protocolos de marca, etc., información que permite reforzar conocimientos de los funcionarios de las áreas de suscripción de pólizas e indemnización. Adicionalmente, el informe de estos ensayos incluye datos del impacto del valor de repuestos en el costo de reparación y comparativos de sus vehículos con otros del mercado de similares características y valor comercial.

Desde luego, la comunidad se ve beneficiada en tanto el consumidor final o usuario del vehículo cuenta con información adicional para la toma de decisión de compra de los vehículos, en términos de costos de reparación en caso de accidente de tránsito.

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