Cinco aspectos de las llantas que se deben revisar antes de conducir bajo la lluvia

Al conducir sobre asfalto húmedo se debe contar con las llantas en buen estado, ya que es el único elemento de contacto entre el auto y la vía.

La reciente temporada de lluvias que se vive en varios lugares del país no solo incrementa el riesgo de accidentes en las vías, sino que también nos pone en estado de alerta constante ante cualquier eventualidad que pueda presentar la ruta. Por ello nuestro deber como conductores es verificar que nuestro vehículo este en óptimas condiciones para circular.

Aunque lo más importante es que quien está detrás del timón sepa como conducir y controlar el vehículo durante una adversidad climática, el estado del vehículo también es importante para prevenir cualquier clase de accidente y en particular las llantas, sobre todo si tenemos bajo nuestras ruedas un pavimento resbaladizo o con bajas condiciones de adherencia.

Aquí compartimos con ustedes cinco aspectos que se deben verificar antes de salir a la vía:

  • Desgaste: una llanta que presente desgaste excesivo podría aumentar el nivel de riesgo al manejar ya que pierde el agarre o la adherencia. Lo recomendable es que la profundidad del dibujo de la banda de rodadura no sea inferior a 1,66 mm.
  • Anomalías en la apariencia física: si usted observa en su llanta bultos, cortes o algún tipo de roce es importante que revise con un mecánico la condición de las llantas.
  • Presión correcta: mantener la presión correcta en sus llantas ayuda a que se mantengan en las condiciones adecuadas, de no ser así, podría tener problemas de estabilidad, incrementar el consumo de gasolina y provocar un desgaste prematuro de la llanta, reduciendo el tiempo de vida útil.
  • Alineación y balanceo: Las consecuencias de no tener una correcta alineación y balanceo en las llantas delanteras o traseras se traduce en vibraciones y una pérdida de eficacia en el correcto agarre de las ruedas, que son percibidas en el volante, a diferentes niveles de velocidad y que de paso restan confort a la conducción.
  • Reparación: tenga en cuenta que todos los daños que puedan presentar las llantas no siempre serán resueltos y a cambio deberán ser sustituidas por una nueva. Además, toda reparación debe realizarlas un profesional con la formación y cualificación necesaria.

Sin embargo, no todo queda en manos del automóvil, pues finalmente no hay mejor forma de evitar cualquier percance que mantener un ritmo de conducción mesurado, prestando la máxima atención a todo lo que sucede a nuestro alrededor.

Por ello mantener una velocidad prudente, evitar los movimientos bruscos detrás del timón y conservar una distancia de seguridad con el vehículo que circula delante de nosotros ayudarán no solo a preservar el estado de nuestras llantas, sino también a que estas puedan cumplir con su labor con total eficacia

conducir en la lluvia