Las llantas del futuro (como casi todo) también serán inteligentes

Goodyear presentó en Colombia su llanta concepto Eagle 360, una mirada futurista que reinventa el concepto de esfera, gestionada mediante las maravillas de la inteligencia artificial IA.

Presentada por la llantera norteamericana en el pasado Salón de Ginebra, esta esférica concepto planea revolucionar la interacción entre las llantas, los vehículos y su entorno.

La Eagle 360 Urban es impresa en 3-D y está producida mediante IA, lo que le permitirá sentir, decidir, transformar e interactuar.

VISITAS. El concepto Eagle 360 Urban estuvo de tour por Colombia en la ciudad de Cali en el Centro Comercial Jardín Plaza y estará de visita en Medellín en el Centro Comercial El Tesoro y Bogotá en el Centro Comercial Santa Fé. En estos sitios, el público en general podrá conocer de primera mano el modelo futurista diseñado por Goodyear y qué la compañía está pensando para vehículos autónomos.

"Cuando se unan autonomía, movilidad y conectividad se producirá una revolución. A medida que se produzca, la tecnología de las llantas será más importante todavía de lo que es hoy. Para navegar de forma segura por sus entornos, los vehículos autónomos del futuro tendrán que aprender a lidiar con los millones de posibles imprevistos a los que nos enfrentamos cotidianamente cuando conducimos. Para lograrlo, tendrán que tener acceso a datos y habilidad de aprender y adaptarse”, dijo Jean-Claude Kihn, presidente de Goodyear Europa, Medio Oriente y África.  

  Eagle 360 Urban

Con el concepto de llanta Eagle 360, Goodyear presentó una esfera única y multidireccional que se corresponde con las demandas de conducción autónoma al ofrecer mayores niveles de comodidad, seguridad y maniobrabilidad. Los comentarios positivos recibidos alentaron al fabricante a llevar este concepto más allá.

ROBÓTICA. Goodyear le ha dado al concepto de llanta un ‘cerebro’ activado por inteligencia artificial. Combinado con una piel biónica y unas bandas en constante transformación, la Eagle 360 Urban tiene la capacidad de poner en práctica el conocimiento. La llanta se convertirá en parte del ‘sistema nervioso’ del vehículo y del mundo conectado al Internet de lo material. De esa manera, estará listo para adaptarse rápidamente a las circunstancias cambiantes, así como a las necesidades cambiantes de movilidad como un servicio (MaaS, en inglés) para las flotas y sus usuarios.

La Eagle 360 Urban de Goodyear viene con  una piel biónica con una red de sensores que permite que la llanta revise su propio status y recopile información sobre su entorno, incluida la superficie de la carretera, vía conectividad con otros vehículos, así como con infraestructura, tráfico y sistemas de gestión de movilidad, además la llanta recopila información sobre sus alrededores en tiempo real. 

Al combinar estas fuentes de información y procesarlas instantáneamente usando redes neurales entrenadas con algoritmos de aprendizaje profundo, la Eagle 360 Urban decide el procedimiento más apropiado. Y, activado por inteligencia artificial, asimismo el prototipo aprende cómo optimizar sus futuras respuestas basado en sus acciones anteriores.

Hecha de un polímero superelástico, la piel biónica del neumático tiene una elasticidad similar a la de la piel de los humanos, permitiéndole expandirse y contraerse. Esta capa externa cubre un material similar a la espuma que es lo suficientemente fuerte como para ser flexible a pesar del peso del vehículo. Gracias a esta amoldamiento, los elementos propulsores que se encuentran debajo de la superficie de la llanta, que son componentes que cambian la forma con un estímulo eléctrico, funcionando como los músculos de los humanos, pueden remodelar las secciones individuales del diseño de la banda, agregando 'hoyos' para condiciones de superficie mojada o haciéndola más lisa para condiciones de superficie seca. Aparece entonces una nueva banda con una zona de contacto más segura.

Usando esta banda en constante transformación, la Eagle 360 Urban se transforma y se adapta a los cambios en las carreteras y en las condiciones meteorológicas. El concepto de llanta entonces puede interactuar con otros vehículos y todos los elementos que conforman el Internet de lo material para compartir la información que ha recopilado, el procedimiento que ha seguido como consecuencia y el éxito que ha tenido.

Cuando la piel biónica de la llanta sufre algún daño, los sensores de la banda pueden localizar el pinchazo. La llanta entonces rota para crear otra zona de contacto. Esto reduce la presión sobre el defecto y permite que comience el proceso de autorreparación. Este funciona gracias a materiales específicamente diseñados para que fluyan hacia el área del pinchazo. Estos reaccionan química y físicamente entre ellos para formar nuevos enlaces moleculares, haciendo que se cierre el hueco.

Esta nueva generación de llantas creará un valor añadido para los socios de OEM y para los cambiantes proveedores de movilidad como servicio (MaaS, en inglés) al maximizar el periodo de uso y ofrecer un mantenimiento proactivo. A quien tiene que ir y volver del trabajo todos los días, le ofrecerán una mejor experiencia al agregar una nueva dimensión al desempeño seguro y las habilidades de aprendizaje de la conducción autónoma.

La unidad de Inteligencia Artificial funciona como el “cerebro” de la llanta y le permite:

  • Evaluar continuamente las condiciones de la carretera y el entorno que lo rodea y revisar su propio estatus en tiempo real.
  • Procesar la información que recopila usando redes neurales entrenadas con algoritmos de aprendizaje profundo para decidir qué hacer y aprender para el futuro.
  • Transformarse usando su propia banda en y modificando la interface de la llanta /vehículo.
  • Interactuar con otros vehículos y todos los demás elementos que componen el Internet de lo material para compartir la información que ha recopilado y las lecciones aprendidas.

Por su parte la banda de alta capacidad sensorial de la piel biónica, con su red de sensores, capta información sobre las condiciones en las carreteras y meteorológicas y le transmite esa información a:

o             La llanta para optimizar la constante transformación de la banda.

o             Al ‘sistema nervioso’ del vehículo para mejorar la acción de frenar, la manipulación y la estabilidad del auto.

o             Todos los elementos que componen el Internet de lo material para informarles a otras llantas y vehículos que vayan a tomar la misma carretera.

o             La banda inteligente en constante transformación prepara el vehículo para lo inesperado al brindar seguridad de manera proactiva bajo todas las condiciones. Dependiendo de las condiciones climáticas y de la carretera, y con la ayuda de la piel biónica de la llanta, aparecerá de manera autónoma el patrón de banda que mejor se corresponda con estas. 

o             La piel biónica permite una autorreparación. Y, en combinación con la Inteligencia Artificial, mide el desgaste actual y futuro de la llanta para permitir una gestión automatizada y facilitar un mantenimiento predictivo y proactivo. Esto maximiza el periodo de uso y la seguridad, ofreciendo una experiencia de movilidad del usuario mejorada en todo momento a los proveedores de movilidad como servicio (MaaS, en inglés).

o             La forma esférica se mueve en todas las direcciones y contribuye a una comodidad, seguridad y maniobrabilidad que se corresponden con las demandas de la movilidad autónoma y de la movilidad como servicio. La forma también puede lidiar con limitaciones de espacio en las ciudades inteligentes (espacios para parquear más pequeños, conducción en platooning, maniobrar y fácil de reemplazar).