Las motocicletas en Colombia también se personalizan

Cuando se compra un objeto que tanto se ha deseado, en este caso una motocicleta, se busca darle un toque personal que la distinga del resto y que en ella se refleje la personalidad del motero, quien quiere hacer de este vehículo un objeto único y especial.

A través de los años, este tipo de personalizaciones se ha vuelto un fenómeno y una tendencia cada vez más predominante en la industria de las motos, modificando desde los accesorios que se pone el piloto, como casco, chaleco y guantes hasta detalles de colores, tamaño, textura y accesorios propios de la máquina, muy bien pensados por el cliente, que logre una unidad a la medida del usuario.

Para nadie es un secreto que se trata de una una actividad meramente creativa, que en ocasiones se transforma en un negocio. Cuando el resultado final supera las expectativas en su extravagancia y diseño, se puede llegar a duplicar el precio de venta de lo que valía inicialmente la moto. Sin embargo, estos casos no suelen ser comunes, porque muchas veces el factor económico es un freno para cumplir ese deseo de personalización, por eso, a continuación, el country Manager de Royal Enfield, Mauricio Salazar, describe y recomienda pasos clave, de fácil acceso y económico; que ayudan y brindan una mayor perspectiva a la hora de la modificación, sin tener que tocar los ahorros del año.

“Las necesidades de cada persona con respecto a personalizar su moto pueden variar de modo significativo. Lo primero es definir qué se quiere, tener muy claro cómo quieres que se vea en el resultado final, es decir, si el diseño que buscas es clásico, extravagante, deportivo, algo más conservador; o por el contrario rudo y audaz” afirma Mauricio.

Asimismo, es muy importante puntualizar prioridades e identificar con precisión lo primero que se desea cambiar o lo que menos atrae de la motocicleta, aquí se pone a prueba la creatividad de cada quien, por ejemplo, si lo que más quieres es cambiarle el manubrio, se debe iniciar por ahí. O si aspira hacerle un trabajo de pintura con otro diseño o colores, ese debe ser el punto de partida; y la mejor parte es que no todo tiene que hacerse al mismo tiempo.

LA LEY. Conocer la normatividad vigente es esencial, ya que todos los accesorios que se vayan a comprar para agregarle a la máquina deben estar amparados bajo el sistema y reglamentación actual. De ese modo se evita un comparendo y se puede disfrutar a pleno del diseño personalizado. ¨Es importante verificar muy bien que todos los accesorios a implementar en la moto sean permitidos por la ley, y avalados por las autoridades. Por ejemplo, en cuanto a los espejos y direccionales, estos deben garantizar una buena visibilidad”, agrega Salazar.

   Precios

Para cuidar su bolsillo se recomienda cotizar una misma pieza en varias tiendas o desde la web, porque descuentos y buenos precios siempre van a existir en el mercado, si se busca bien. Entonces lo más indicado es dedicarle a este punto del proceso, tiempo, sin afán. En ese sentido un par de espejos pueden costar entre $20.000 y $35.000, las direccionales varían entre $50.000 y $80.000, un ‘stop’ entre $30.000 y $50.000, el manubrio ronda entre $45.000 y $95.000; los mofles o exhostos en un rango de $300.000 y $2.000.0000.

Y por último, es vital que el dueño esté presente en todo el proceso, aunque existen varios talleres que se encargan de ayudar en la personalización, pintura o vendiendo diferentes accesorios para la motocicleta. El ser partícipe de la actividad, además de que genera una gran satisfacción y es divertido, asegura como acompañante y colaborador, que el resultado final sea realmente lo que busca.

 

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