Mercedes-AMG presenta la impresionante G 63 de 585 caballos de potencia

Mercedes-AMG G 63 2018

Poco a poco empieza a crecer el número de versiones de la nueva Clase G y su poderosa variante deportiva es la primera en aparecer.

Luego de dar a conocer la nueva generación de la Mercedes-Benz Clase G, era solo cuestión de tiempo para que se empezaran a presentar más evoluciones de este SUV. En esta ocasión se trata de la afamada variante deportiva Mercedes-AMG G 63, que como en iteraciones anteriores recibe importantes cambios estéticos y mecánicos para erigirse como uno de los SUV más poderosos de la marca alemana.

Como es de esperar, la apariencia de la AMG G 63 se torna más deportiva con la presencia de elementos exclusivos, como la parrilla “estilo Panamericana”, pasos de rueda ensanchados, parachoques más deportivos, diversos elementos decorativos y la opción de incluir rines de hasta 22 pulgadas, tras los cuales habrá mordazas de freno en color rojo. Un detalle distintivo son las salidas de escape dobles a ambos costados.

Mercedes-AMG G 63 2018 (exterior)

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En cambio la cabina no tiene cambios tan impactantes, aunque hay asientos con un diseño más deportivo, un timón que ofrece mejor agarre y diversos elementos decorativos (apliques, costuras, texturas, etc.). A diferencia de otros modelos de Mercedes-AMG, la G 63 se podrá solicitar con cuadro de instrumentos análogo o con la pantalla digital de 12,3 pulgadas y en opción podrá equipar los faros MultiBeam LED (de serie viene con los LED High Performance).

A tono con su imagen deportiva, la Mercedes-AMG G 63 recurre al conocido bloque V8 biturbo de 4,0 litros que ya usan otros modelos de la marca. En esta ocasión ha sido programado para producir 585 caballos de potencia y 585 Nm de torque. Va acoplado a la caja automática SpeedShift TCT 9G de nueve velocidades, que envía toda la potencia a las cuatro ruedas por medio del sistema de tracción total AMG Performance 4Matic.

Mercedes-AMG G 63 2018 (interior)

En adición, se incluye el módulo de modos de manejo Dynamic Select con los cinco ajustes ya conocidos y tres niveles para conducción fuera del asfalto (Sand, Trail y Rock). Si bien la AMG G 63 no tiene suspensión neumatica, si emplea amortiguadores de dureza variable y una dirección electromecánica de desmultiplicación variable con dos niveles de asistencia. En total, el conjunto pesa 2.560 kilos, que son 174 kilos menos que el anterior modelo.

Pese a su elevada masa y una aerodinámica no tan efectiva, la Mercedes-AMG G 63 se las arregla para acelerar de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos (casi un segundo menos que su antecesora) y alcanzar una velocidad máxima limitada a 220 km/h, que pueden ser 240 km/h en caso de instalar el paquete AMG Driver. Dichos registros son suficientes para ponerla por delante de la Range Rover 5.0 S/C e incluso de otros SUV deportivos de menor tamaño y peso.

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