Volkswagen T-Cross Comfortline TSI

Volkswagen T-Cross Comfortline TSI: Más poder para disfrutar de todas sus virtudes

Volkswagen T-Cross Comfortline TSI
Probamos la versión Comfortline de la Volkswagen T-Cross, que ahora llega con un motor 200 TSI que mejora su rendimiento y la hace más atractiva.

Por Santiago Álvarez (@donsantiman)

Con la aparición de Nivus, la T-Cross había quedado un poco “eclipsada”, pero Volkswagen lo soluciona con el motor 200 TSI, incluido en esta versión Comfortline. Se trata del mismo tren motriz del llamativo crossover, el cual le da una “inyección de potencia” a este pequeño SUV familiar; que hasta la fecha solo se ofrecía con el motor aspirado 1.6 MSI.

Aunque aproximadamente tiene dos años en el mercado, la T-Cross no presenta variaciones en el diseño para 2021; pero sí algunos cambios en su equipamiento, que junto a la nueva configuración mecánica, la dejan mejor situada frente a la gran competencia que tiene.

Fórmula TSI

Poco a poco Volkswagen va instalando motores turbo en sus modelos regionales de menor tamaño; los cuales van tomando el lugar del antiguo y confiable motor 1.6 MSI, que ahora solo está disponible en la T-Cross Trendline con caja mecánica. El resto de versiones recibe este “golpe de energía” en forma del bloque TSI de tres cilindros y 1,0 litros; el cual se encarga de mover un conjunto que solo pesa 1.252 kg en vacío.

Las cifras son parecidas a las del Nivus: 114 hp de potencia (+4 hp) a 5.500 rpm y lo más interesante, 200 Nm de torque (+45 Nm) desde 2.000 rpm. Frente al 1.6 la ganancia en torque es notable, pues además lo entrega a un menor régimen; situándose al mismo ritmo de competidores como Chevrolet Tracker u Opel Crossland. Es importante mencionar que solo viene con caja automática Tiptronic de seis cambios con levas en el volante.

Aunque no hay modos de manejo, si es posible poner la palanca en modo Sport o hacer los cambios de forma manual para tener mayor control. Según la ficha técnica, la aceleración de 0 a 100 km/h es de 10,9 segundos y en mi prueba a la altura de Bogotá registró unos 12 segundos; prácticamente dos segundos menos que con el motor 1.6 y caja Tiptronic. En cuanto a la velocidad máxima, es de 179 km/h, más que suficiente para un SUV familiar.

En realidad la Volkswagen T-Cross Comfortline TSI se siente más rápida de lo que sus números nos hacen suponer. De hecho, el motor trabaja muy bien en el rango entre 1.500 y 4.000 rpm; pues se manifiesta todo el empuje adicional que ofrece el turbo sin hacer mucho esfuerzo. Y tal como sucede en el Nivus, hay turbo lag a bajas rpm y la tercera velocidad es algo larga, lo cual se percibe al acelerar a fondo en un sobrepaso.

Andar refinado

Un punto a favor es su suavidad, pues no se perciben los ruidos y vibraciones típicos de un tres cilindros; excepto si lo revolucionamos demasiado. En general, este SUV camina mejor con el nuevo conjunto mecánico y resuelve una de las críticas que muchos le hicimos en su momento; pues ahora tiene más fuerza y carácter para disfrutarla en carretera.

Otra mejora importante son los frenos de disco en las cuatro ruedas; algo que no es muy común en su segmento. Por lo demás, no hay cambios en la configuración del chasis y sigue siendo muy dócil y predecible; con una suspensión que controla bien los balanceos en las curvas, pero que también es confortable. Siento  que la potencia aumentó de forma dosificada, sin convertirse en un vehículo brioso. En realidad, es una plataforma que podría aguantar sin problemas un motor 1.4 TSI.

Además, la T-Cross Comfortline TSI tiene 18 centímetros de despeje respecto del suelo; por lo cual podemos rodar por muchos lugares sin preocuparnos de los baches y otras irregularidades del camino. Y aunque a veces se oyen ruidos de rodadura, su andar es refinado y ofrece mejor calidad de viaje que muchos de sus rivales.

Estilo sobrio

Al ser un modelo tan reciente, la T-Cross no tiene cambios en su diseño para 2021 y aún sigue siendo moderna y elegante. Eso sí, hay algunos detalles que distinguen a esta variante Comfortline; que no tiene tantas molduras cromadas y sus faros son halógenos, pero tienen luz diurna LED y las exploradoras cuentan función de giro en las curvas.

Atrás tenemos unos stops LED unidos por la conocida franja negra y el emblema 200TSI; que hace referencia al torque del nuevo motor turbo. Por lo demás es idéntico a los modelos previos y detrás de su gran portón posterior accedemos a un baúl de 373 litros de capacidad; donde hay una llanta de repuesto de tamaño reducido.

Tiene varios recursos que permiten ampliarla hasta 420 litros, como un doble fondo y la opción de regular la inclinación de la silla. De todas formas la T-Cross TSI no tiene un espacio de carga tan grande como otros rivales; incluso su baúl tiene menor capacidad que el del Nivus, pero es adecuado para el día a día y el respaldo se puede abatir. Un detalle curioso es la posibilidad de plegar la silla del pasajero para transportar objetos largos.

Pensado para ser un SUV de carácter más familiar, tiene unas dimensiones compactas que también lo hacen muy maniobrable; pues solo mide 4,19 metros de largo, 1,76 metros de ancho y 1,56 metros de alto. De hecho, es más pequeña que casi todos sus rivales, pero ofrece una notable amplitud, pues está construida sobre la plataforma MQB-A0. Su tren de rodaje emplea unos bonitos rines bitono de 17” con llantas en medida 205/55 R17.

Todo al alcance del conductor

Dentro de la Volkswagen T-Cross TSI Comfortline seguimos encontrando plásticos rígidos en todas las áreas; los cuales no se ven tan lujosos, pero la percepción de calidad es superior que en una Duster o una Tracker y se nota una mayor atención al detalle en los terminados. Además todos los comandos están bien ubicados y hay unos detalles en color gris en el tablero y otras piezas que los hacen ver menos sobrios.

Me gusta la posición de manejo, bastante descansada, y tanto la silla, como el volante, tiene ajustes manuales; incluyendo el reglaje lumbar para el conductor. En esta versión todavía tenemos el tradicional tablero de relojes análogos, con un computador a bordo muy completo, cuya pantalla es monocromática. Y aunque desapareció el “dock-station”, recibe el moderno centro de entretenimiento VW Play que ya trae el Nivus.

El resto del habitáculo es de sobra conocido, pues en la consola central están los mandos del climatizador Climatronic; que es automático pero solo de una zona y debajo hay una gran cavidad para dejar objetos, donde podría estar un cargador inalámbrico. A ello se suma un puerto USB y una toma de 12 voltios.

Afortunadamente, no fue necesario hacer cambios en el tablero para integrar esta pantalla más grande, pues antes era de 8,5″ y ahora es de 10″. Tiene un estilo minimalista, muy buena definición y la experiencia de uso es bastante agradable. Además, trabaja con mucha fluidez, sus gráficos son legibles y me llamó la atención la posibilidad de usar Apple CarPlay de forma inalámbrica. También tiene Android Auto y todos sus mandos son táctiles; aunque yo preferiría que el volumen o la apertura del baúl se pudieran efectuar con un botón.

Más espaciosa de lo que parece

Pasando a la silla trasera, es donde se nota la gran diferencia con el Nivus; pues la forma del techo es más recta y hay más espacio para la cabeza. A su vez, la distancia entre ejes es más larga, alcanzando los 2,65 metros, pues este SUV usa la misma plataforma del Virtus y eso favorece el espacio para las piernas. De hecho, dos adultos pueden viajar con total comodidad, pero hacen falta un apoyabrazos central y las manijas de techo.

Hablando de equipamiento, Volkswagen ofrece cuatro versiones de T-Cross TSI en Colombia y esta es la Comfortline, intermedia en la gama. Además de lo mencionado trae acceso sin llave, espejos plegables, control de crucero, sensor de luz y lluvia, retrovisor sin marco, sonido de seis parlantes, cámara de reversa, sensores de parqueo, botón de encendido, guantera refrigerada y vidrios eléctricos “one touch”, entre otros elementos.

Este es uno de los pocos SUV de su segmento que tiene en la parte posterior salidas de aire y dos puertos USB; junto con un techo panorámico de serie.

Además, la T-Cross siempre se ha destacado en cuanto a seguridad y viene con seis airbags, ABS, control de estabilidad y tracción, asistencia de arranque en pendientes, ISOFIX y apoyacabezas con cinturones de seguridad en todas las plazas. También cuenta con frenado multicolisión, monitor de presión de llantas y funciones electrónicas para controlar el torque y el diferencial. Pero hacen falta las ADAS que ya tiene el Nivus.

Conclusión

Creo que la falta de algunas ayudas a la conducción, materiales más lujosos y un baúl algo apretado me ponen a dudar frente a sus rivales. Pero definitivamente el desempeño de su nuevo motor TSI es un gran punto a favor, junto con el espacio interior, su marcha confortable, la conectividad y su nivel de seguridad. Y en cuanto a consumos, registré unos 40 km/galón en ciudad y más de 60 km/galón en carretera de gasolina Extra.

Al final, pienso que por su precio ($87.990.000) esta versión Comfortline es la más interesante de la Volkswagen T-Cross TSI; un SUV que claramente tiene un enfoque más familiar que el Nivus. Lo mejor de todo es que finalmente tiene los bríos que le hacían falta para disfrutar a plenitud de todas sus bondades dentro y fuera de la ciudad. Y así reafirmará aún más su éxito en el país, pues hoy es uno de los 10 SUV más vendidos de Colombia.

  • Nos gustó: Espacio interior, marcha confortable, conectividad y nivel de seguridad.
  • Podría mejorar: Faltan ayudas a la conducción avanzadas, interior más lujoso y baúl algo apretado.

En video: Volkswagen T Cross – Ahora con motor Turbo 200 TSI / Prueba – Reseña

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