Toyota Prado Sumo TX-L

Toyota Prado Sumo TX-L: Un todoterreno que se mantiene fiel a sus raíces

Toyota Prado Sumo TX-L
Pasan los años, pero la Toyota Prado Sumo TX-L se mantiene fiel al concepto clásico del todoterreno y su mayor virtud siguen siendo sus prestaciones off-road.

Por Santiago Álvarez (@santi_al91)

Después de haber probado modelos como Jeep Wrangler Sport o Suzuki Jimny GLX, teníamos mucha expectativa por conducir la Toyota Prado Sumo TX-L. No en vano es uno de los camperos más emblemáticos de nuestro país y uno de los pocos vehículos que todavía mantienen vigente la clásica configuración de chasis independiente.

Tras varios años de ausencia, regresa en 2020 con ligeros cambios, pero conserva intacta su esencia todoterreno. Por eso, salimos del asfalto y nos fuimos a una pista de tierra, con el único objetivo de medir las capacidades off-road de este modelo en su “hábitat natural”. Y de paso, descubrir porque es un vehículo con tantos adeptos en nuestro país.

Toyota Prado J150 3p

Estética funcional

La línea Toyota Prado es bastante conocida en nuestro país, pero la Sumo tiene un look más “juvenil” en esta versión de tres puertas. Y aunque es más corta, mantiene esa solidez que también caracteriza a la variante de cinco puertas. Quizá una de sus grandes diferencias sea la llanta de repuesto colgada del portón posterior, un rasgo típico de cualquier campero.

De todas formas, conserva el imponente frontal con su ancha parrilla cromada y unos faros de gran tamaño e iluminación halógena. Otros elementos distintivos son las exploradoras LED, los rines de 17 pulgadas y spoiler posterior. Se agradecen los estribos laterales de serie para facilitar el acceso, ya que la altura respecto del suelo es de 21 centímetros.

Toyota Land Cruiser Prado TX-L

Pese a sus continuos rediseños, se mantiene intacto el ADN de vehículo rudo y aguantador, algo que es un sello de Toyota. Mide 4,56 metros de largo incluyendo el repuesto, 1,88 metros de ancho y 1,83 metros de alto, mientras que su distancia entre ejes es de 2,45 metros. Dimensiones que la hacen manejable en el tráfico urbano y son ideales para conquistar trochas.

Adicionalmente, sus formas externas le permitan a la Prado Sumo TX-L ofrecer favorables cotas off-road. Encontramos ángulos de entrada de 31°, ventral de 22° y de salida de 26°, con lo cual prácticamente supera cualquier obstáculo sin mayores complicaciones. Y si tenemos que cruzar un rio, la altura de vadeo es de 70 centímetros.

Equipamiento TX-L

El mismo de siempre

Por dentro es la misma Prado que ya conocemos, con una cabina funcional y unos acabados muy sencillos, acordes con su enfoque rustico. Aun así, los apliques metalizados, las superficies suaves en varias áreas y los tapizados en cuero/vinilo de las sillas hacen que no se vea tan austera, pues básicamente no ha tenido mayores cambios en una década.

Rápidamente uno se siente a gusto a bordo de la Sumo, pues todos los comandos son sencillos de operar. En general, la postura de conducción es bastante cómoda, pues tanto la silla del conductor como el gran volante tienen una amplia regulación para conductores de cualquier talla. Eso sí, por su precio echamos de menos ajustes eléctricos con memorias.

Interior Prado TX-L

Y aunque la banca trasera no se usa mucho en un campero, hay que mencionar que tenemos buen espacio para dos o tres adultos. Con solo halar una palanca del asiento delantero de la derecha se accede con facilidad y para salir, hay un pequeño pedal que al pisarlo, abate la silla. Si se desea un mayor confort, la Prado Sumo permite ajustar la inclinación del espaldar.

Además de la sensación de comodidad y el espacio interior, también nos gustó la buena cantidad de huecos portaobjetos que hay en la consola central. Además tenemos apoyabrazos en la parte posterior y en la Prado Sumo TX-L hay salidas de aire acondicionado para los pasajeros. Esto suple la imposibilidad de abrir las alargadas ventanas traseras.

Prado 3p sillas traseras

Lo imprescindible para la aventura

A pesar de su tradicional concepto, la Prado no vive en el pasado y ofrece un razonable nivel de seguridad. Trae siete airbags, frenos ABS con EBD, controles de estabilidad y tracción, anclajes ISOFIX, cinco cinturones de tres puntos y apoyacabezas en todas las plazas. Por su tamaño sería ideal contar con algunas asistencias avanzadas a la conducción.

De todas formas no es un secreto que su dotación es básica en relación al precio. Hacen falta algunos refinamientos como luces LED automáticas, control de crucero o cámara de parqueo, entre otros. Pero si están presentes acceso sin llave, botón de encendido, espejos eléctricos plegables, climatizador bizona, sensores de reversa y techo corredizo.

Central multimedia de 8 pulgadas

Frente a otros Toyota que llegan al país, la Prado Sumo TX-L trae un centro multimedia integrado de fábrica. Si bien tiene pantalla táctil de ocho pulgadas, su interfaz es bastante simple y apenas hay un puerto USB y conexión Bluetooth.  Y en la consola de techo tenemos un curioso gadget: un pequeño espejo auxiliar, que nos permite ver a los pasajeros.

Pese a su menor tamaño, la Prado Sumo es un campero práctico y versátil. Su baúl tiene 381 litros de capacidad la cual se puede ampliar al plegar y doblar las sillas traseras. Además hay unos comportamientos ocultos en el portón, en uno de los cuales está situada la herramienta.

Baúl Toyota Prado Sumo

Hay que señalar que la compuerta de apertura lateral no es pesada de operar y cuenta con un “bloqueo” en uno de los brazos inferiores. Este regula su ángulo de apertura, lo cual evita que se golpee en espacios estrechos o que se abra sin control en  lugares a desnivel.

Justa en prestaciones

La Toyota Prado Sumo TX-L sigue la receta clásica: chasis independiente y motor longitudinal. Al ser la “variante de entrada” a esta línea de modelos todoterreno, monta un modesto propulsor atmosférico de cuatro cilindros y 2,7 litros a gasolina. Gracias a la tecnología VVT-i Dual, entrega 164 hp de potencia a 5.200 rpm y un torque de 246 Nm a 3.900 rpm.

Toyota Off-Road

A diferencia de los anteriores modelos, ahora viene acoplado a una caja automática ECT-i de seis cambios con modo Sport. Mantiene la tracción 4×4 Full Time, con una perilla selectora de tres posiciones (H4F, H4L y L4L) para bloquear el diferencial y activar el bajo. Y otro recurso que no puede faltar es el botón para arrancar en segunda marcha (2nd Start).

Desde los primeros metros, notamos que la marcha es suave y acelera con fluidez. Hay que tenerle algo de paciencia mientras toma su ritmo, pues el motor da lo mejor de sí a altas rpm y las relaciones de caja son largas. Es por ello que en carretera no hay que tener miedo de acelerarla a fondo, a costa de sus consumos, los cuales rondan los 28 km/galón en promedio.

4x4 Full Time

A lo mejor podría ser más eficiente y divertida si contará con una motorización más poderosa. De hecho, nos dio la impresión de estar en un “pequeño tanque”, gracias a la robustez y la sensación de protección que transmite. Cómo buen campero, la marcha es algo salto saltona, pero destaca la insonorización del motor y un manejo bastante suave, incluso dentro de la ciudad.

Apta para TODO terreno

Sorprendentemente, la Prado Sumo es más maniobrable de lo que esperábamos, gracias a su visibilidad y la precisa dirección hidráulica. A pesar de ser bastante ancha, es práctica para el uso diario, mientras que en las vías de doble calzada se siente firme y sólida. Y aunque registra 1.900 kilos en la báscula, no se siente como un vehículo pesado o de lentas reacciones.

Toyota Land Cruiser Prado 150

Eso resulta clave en carretera, pues los notorios balanceos en curvas obligan a tener mayor cautela. Mientras no se sobrepasen los límites de su configuración mecánica, es muy sencillo mantener a la Toyota Prado Sumo TX-L bajo control. A ello se suman unos eficaces frenos de disco en las cuatro ruedas y la ventaja de contar con barra estabilizadora en ambos ejes.

Pero definitivamente su hábitat natural son los destapados y allí brillan todos sus atributos mecánicos. Por ejemplo, la suspensión filtra tan bien las imperfecciones, que se puede rodar a 60 km/h con total confort. Los frenos trabajan muy bien en estas circunstancias y para un manejo más preciso, recomendamos poner el 4×4 en modo H4L, lo cual ayuda a evitar derrapes.

Toyota Prado 3p manejo

Así mismo, sus cotas todoterreno le permiten adentrarse por donde sea y salir avante sin mayores contratiempos. Sin embargo el labrado de sus llantas Bridgestone Dueler H/T impide sacarle el máximo provecho en superficies deslizantes. Y para los que no son tan expertos en la materia, la marca incluye un pequeño libro con consejos y explicaciones para manejo off-road.

Un campero versátil

A simple vista, la Toyota Prado Sumo TX-L puede resultar costosa ($200.100.000) al no tener varios elementos de confort y tecnología de otros SUV del mismo precio o contar con un motor de prestaciones justas. Sin embargo, sus atributos off-road, la confiabilidad y su capacidad para superar casi cualquier obstáculo que se atraviese son sus armas de defensa.

Toyota Prado Sumo TX-L 2020 Colombia

Hoy en día no es fácil encontrar vehículos que cumplan con tanto acierto las funciones de un campero puro y a la vez sean prácticos para el uso diario, como lo puede ser la Toyota Prado Sumo. Un modelo que apuesta por lo tradicional y que mantiene intacta su merecida reputación, para seguir siendo uno de los todoterrenos más deseados en Colombia.

  • Nos gustó: Manejo suave, prestaciones off-road y versatilidad para uso diario.
  • Podría mejorar: Equipamiento justo, motor más poderoso y precio más favorable.
En Autosdeprimera: Toyota Prado Sumo, un verdadero todoterreno (video)

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