Andemos: "Política de mezcla de biocombustibles debe acatar recomendaciones de fabricantes"

La Asociación Colombiana de Vehículos Automotores (Andemos) conformada por importadoras, comercializadoras y fabricantes, apoya activamente las iniciativas relacionadas con biocombustibles y recomienda que la política se debe alinear con las directrices de los fabricantes de vehículos y con la realidad de la tecnología de los motores que circulan en Colombia.

"En el país circulan más de 12 millones de vehículos y la mayoría no están diseñados para soportar porcentajes de biodiesel superiores a los recomendados por los fabricantes, recomendamos que niveles superiores deben ser voluntarios. Desatender estas recomendaciones puede ocasionar mayores costos de operación y graves daños al motor", afirma Oliverio Enrique García Basurto, Presidente de Andemos.

Para la Asociación es importante que la política local de biocombustibles debe iniciar con un estricto programa de control de calidad en toda la cadena de suministro para garantizar al usuario final un producto que cumpla con las especificaciones que recomienda el fabricante.

Las mezclas máximas obligatorias de etanol y biodiesel recomendadas por los fabricantes de vehículos son las siguientes: para motores de gasolina es del 10 por ciento (E10) y para los motores diésel es del 7 por ciento (B7). Según Garcia Basurto, "aumentar estos porcentajes puede generar graves barreras al comercio de vehículos en Colombia, debido a que los productores se pueden abstener de traer nuevas tecnologías y desarrollos. En Colombia hoy tenemos como mandato mezclas máximas obligatorias en Biodiesel B10 con unas especificaciones de calidad que aún debe actualizarse a los estándares mundiales".

Los estudios técnicos han demostrado que el etanol es altamente corrosivo y el biodiesel tiende a solidificarse en temperaturas bajas lo que puede ocasionar taponamiento prematuro de filtros, caídas de presión en el sistema y posteriores daños en los inyectores. Para contrarrestar esto, los fabricantes requieren adaptar los componentes para hacerlos compatibles con las mezclas de biocombustibles.

Actualmente Colombia tiene tratados de libre comercio con Estados Unidos y Europa, esto permite la exportación de excedentes de biocombustibles, como señala el documento CONPES 3510. Ambos países son altos consumidores de etanol y biodiesel, respectivamente.

Por otro lado, actualmente en Tailandia hay un proyecto piloto para mejorar las especificaciones del biodiesel por medio de un proceso de hidrogenación parcial y así ofrecer mezclas B10 (actualmente en B7). "Este proyecto puede ser un ejemplo para aumentar a B10 la mezcla en Bogotá, ciudad que tiene limitaciones en el uso de biodiesel por los efectos adversos que se generan gracias a las bajas temperaturas. Lo importante es que las pruebas técnicas que se realicen en materia de biocombustibles sean avaladas por los fabricantes de vehículos" puntualizó García Basurto.

La asociación finaliza reafirmando su compromiso de continuar trabajando con las autoridades nacionales para asegurar que las recomendaciones de los fabricantes queden incorporadas en la política de biocombustibles y así los usuarios no pierdan los beneficios de las garantías en las piezas de motor.